Creo haber entendido una parte del amor…
Lo que realmente somos esta adentro de nosotros, no somos en lo que nos convertimos cuando estamos con otros, no somos el título de una profesión o empleo, no somos ropas, ni marcas, ni zapatos. Muchas veces ni tan siquiera somos nuestro cuerpo. Somos mucho más que eso, somos manojo de vibraciones que vienen desde adentro impulsadas por nuestra verdadera esencia.
Estaba equivocada, mi historia pasada me había hecho creer que amarme dependía de mi pareja y que mi felicidad era dada por los gestos de amor de otros hacia mí. No era así. Ese tiempo de mi vida me hizo ver que el verdadero amor propio viene de adentro.
